4 ene. 2014

Pastas de chocolate blanco y pistacho

A veces, cuando crees que no encontrarás mejor canción en el mundo, escuchas otra que la iguala o la supera. Esto es lo que ocurre con estas galletitas... La receta la saqué de www.bocadefresa.net; os recomiendo que echéis un vistazo a las fotos. Son preciosas.



Ingredientes
220 gr de mantequilla a punto pomada
240 gr de azúcar glas
1 huevo grande
2 cucharaditas de esencia de vainilla
una pizca de sal
380 gr de harina
150 gr de chocolate blanco
un puñado de pistachos
 
Preparación
 
Batimos la mantequilla hasta obtener una textura suave, añadimos el azúcar y seguidamente el huevo y la vainilla, y batimos bien hasta integrarlo todo.
 
Vamos añadiendo la harina con la sal, previamente tamizada, y con las manos vamos amasando hasta obtener una masa elástica que no se pegue a las manos. Se puede añadir un poco más de harina, pero cuidado con añadir demasiada, porque la masa quedará seca. Hacemos una bola y si no se pega a las manos, está lista.
 
Estiramos con el rodillo la masa, colocándola entre dos papeles de horno para que nos sea más fácil y no se adhiera al rodillo y la ponemos en la nevera, al menos unas 3 horas, para que se enfríe. También podemos hacer la masa el día anterior al horneado y dejar que se enfríe durante la noche.
 
Sacar la masa de la nevera. Una opción es cortar la masa con cortadores; otra opción es coger porciones de masa, formar una bolita y aplanar un poco con la palma de la mano. La masa es muy blanda y lleva mucha mantequilla, por lo que al hornear, las galletas pierden un poco la forma y se achatan. Al cortar con cortadores, si dejamos un grosor finito, todavía se quedarán más finas y con un diámetro mayor al elegido en un principio. Si hacemos bolitas y aplanamos un poco, debemos contar que aún aumentará un poco el diámetro y quedarán un poco más aplastadas. A mí esta segunda opción me gusta más. Se cuecen en su punto y quedan que se deshacen en la boca. Las que están hechas con el cortador quedan más crujientes y finitas. A vuestra elección.
 
Se hornean de unos 8 a 10 minutos, hasta que se doren un poco. Se sacan del horno y se dejan enfriar por completo en la rejilla. Cuando se hayan enfriado del todo, fundimos el chocolate al bano María y picamos muy pequeños los pistachos. Se puede hacer con el robot o con el mortero. Con el mortero quedan con trocitos irregulares y le da un aspecto muy artesano.
 
Cuando el chocolate blanco se haya templado un poquito (mejor para que no se desparrame por la galleta y haga chorretones se esparce por la parte superior de las galletas. Espolvoreamos por encima el pistacho y las dejamos secar bien por lo menos 5 o 6 horas.

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